En el 2015 fue el  último año en que se respetó la Ley de Educación Nacional . En ese entonces,  la inversión educativa fue del 6,1% del PBI. Mientras que, en el 2016 fue del 5,8% y en el 2017 del 5,7%, observándose un sostenido recorte durante los años de la gestión de Cambiemos, según el informe del IEC-Conadu.

Para este año el presupuesto universitario aprobado fue de 140 mil millones de pesos, con una corrida cambiaria post PASO 2019, por lo que, frente a este nuevo escenario y cuando incluso los rectores advirtieron que no alcanzaría, se vuelven a reunir para solicitarle esta partida extra para ser repartida entre las universidades.

Por otro lado en 2019 se han discontinuado todos los programas/proyectos/acciones financiados por los organismos estatales (ministerios de Educación y Desarrollo Social).

En este contexto, el vicepresidente de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), el ingeniero Marcos Actis se refiere al aumento de las porciones diarias de los comedores universitarios como consecuencia de un contexto recesivo que empuja a los alumnos a comer en sus propias universidades ya que es mucho más económico que hacerlo en los comercios de los alrededores que en sus propias viviendas, especialmente, para aquellos que no son de la ciudad de La Plata y provienen del interior de la provincia.

“Hasta julio del año pasado brindábamos 7000 porciones diarias. A partir del mes de agosto nos vimos forzados por la alta demanda a incluir el turno noche, llegando casi a las 10.000 raciones por día. En este primer semestre los picos de demanda fueron de 7500 de día y 2500 de noche”, agregó Marcos Actis.

Además, cuando finaliza el semestre disminuyen considerablemente esos números las primeras y las últimas semanas del semestre correspondiente, lo que significa a las claras que los alumnos van exclusivamente a comer a la universidad cuando se encuentran en la ciudad. Una tendencia que se agrava como consecuencia de haberse interrumpido el menú universitario (a precio subsidiado) para los estudiantes de grado en 2019. Sumado a que la universidad deberá hacerse cargo de 40 becados que no entraron al CONICET.

Fuente: Diagonales