El presidente provisional del cuerpo, Federico Pinedo, habilitó el tratamiento en la Cámara de Senadores del proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), que fue aprobado el 14 de junio en la Cámara Baja. El debate se extendió hasta las 3 de la mañana. La lista de oradores estuvo compuesta por 61 legisladores, a los que se sumaron seis jefes de bloque que llevarán a cabo los cierres.

La iniciativa fue rechazada y no podrá volver a discutirse en el Congreso hasta después del 1° de marzo de 2019, cuando comience un nuevo período legislativo.

Hubo ezposiciones que generaron el rechazo masivo tanto en redes como en las calles. Entre ellos, la de Rodolfo Urtubey (PJ), quien opinó que “hay que ver en algunos casos porque la violación no tiene un componente de violencia sobre la mujer” y detalló: “en los casos de abuso intrafamiliar donde no hay violencia pero no se puede hablar de consentimiento. No es la violación clásica”. 

La legisladora del Frente para la Victoria por Entre Ríos, Sigrid Kunath, explicó que “queremos que los abortos no sean oscuros, no sean clandestinos y no sean estigmatizantes”. A la vez que remarcó que “nadie está promoviendo el aborto”. Luego pidió que “no le tengan miedo a la libertad de las mujeres” y destacó que “si no obtenemos la sanción de esta ley estaremos manteniendo el status quo”.

Beatriz Mirkin, recalcó que “la consigna de ‘salvemos las dos vidas’ es dejar todo igual, en la clandestinidad” y en contraposición dijo que la “votaron para legislar”. Se refirió al argumento de los antiderechos que recomiendan “darlos en adopción” y respondió: “he visto los chicos que no se aceptan en adopción, es porque no los quieren a los chicos porque son negritos, no acepto que esto sea el holocausto”.

La exposición más esperada fue la de Cristina Fernandez de Kichner, quien se posicionó a favor de la legalización del aborto. Relacionó el voto “a favor de la vida” con todas las políticas públicas que promueven y aseguran la vida como tal e hizo hincapié en el abordaje de la problemática como una cuestión de salud pública. Además, aclaró que ella no cambió su parecer sobre el tema por su hija Florencia, como se comentó mediáticamente. “Lo que me hizo cambiar de parecer fueron  las miles de chicas que se volcaron a calle”, comentó la ex mandataria.