Lo hizo en el inicio de la primera jornada del juicio que se le sigue al Juez Carlos Rossi, por haber liberado al femicida de Micaela García.
Segato participa por pedido de la Asamblea Participativa de Mujeres Lesbianas, Travestis y Trans, como expecialista en violencia de género junto a Enrique Stola.
Segato fue contundente: “es necesario entender que los crímenes sexuales no son delitos menores”.
Dijo también que la justicia no considera a los delitos sexuales en una justa dimensión: “son crímenes no instrumentales, sino expresivos, que expresan la capacidad de dominio y control masculino. Es un crimen territorial, si tiene una capacidad esa capacidad es expresiva, y expresa dueñidad y dirige ese enunciado a los ojos de sus pares masculinos y a toda la sociedad”.
La antropóloga también reflexionó sobre el rol que tiene la justicia y dijo: “la justicia es una oportunidad pedagógica y si no lo es, pierde absolutamente su posibilidad de transformar  y de obtener eficacia material. Y solo adquiere eficacia material cuando tiene eficacia simbólica y ha entrado en el discurso de la sociedad”.
Afirmó además que se debe entender que “las víctimas sexuales no siempre se constituyen  como personas plenas, no alcanzan el estatus de ciudadanas plenas porque no adquieren el carácter de personas plenas de derechos”.
Segato fue la primera de las testigos en sentarse frente a los integrantes del Jurado que a excepción de una mujer, está integrado exclusivamente por varones, y que siguen el proceso del Jury a Rossi, quien se abstuvo de declarar antes de la exposición de Segato y de Enrique Stola.
La experta en violencia sexual se refirió a la necesidad imperiosa de que los operadores de la justicia, los jueces en particular, entiendan que los crímenes de género son “crímenes de exceso de poder” y puedan elevar su capacidad de análisis por encima del sentido común para poder entender que una violación no es un problema de libido sexual, sino que se trata de un tema de poder, de control, de mandato de la sociedad cuya escuela es el cuerpo de las mujeres.
“Tampoco fueron tenidas en cuenta las opiniones de las profesiones femeninas de los equipos de justicia, aquellas que recomendaron insistentemente no darle la libertad condicional a Wagner” sostuvo para remarcar que también en estas profesiones, mayoritariamente desempeñadas por mujeres se evidencia el desprecio hacia esas disciplinas a la vez que muestra la relación asimétrica de género en las mismas.
“Es necesario recordar que el juez Rossi con su sentencia en el caso de Sebastián Wagner, perjudicó a toda la masa carcelaria que busca las salidas condicionales porque se hizo más severa las condiciones para alcanzar la libertad condicional. Fue un golazo en contra a su propia doctrina, porque ahora el tema es utilizado por los sectores más reaccionarios y punitivistas y la imposibilidad fáctica a todas las progresividades de las penas” dijo Segato.
Puntualizó que, en este sentido, “retirarle los fueros de juez podrá ser un ejemplo, por eso independientemente de los resultados de este tribunal, lo que importa más es la eficacia discursiva y performativa del mismo y que se le dé voz en los medios, a los que la sociedad tan herida por el caso de Micaela García, encuentre consuelo”
Y advirtió “finalmente quiero señalar que en el juicio al juez Rossi, estamos juzgando a quienes están detrás de él, a quienes lo han colocado en ese camino, sus maestros y superiores, y a quienes sustentan sus decisiones en este caso”.