Después de 66 días sin resultados, periodo que estuvo marcado por las ambigüedades e imprecisiones oficiales acerca de lo que ocurrió con los 44 tripulantes y la misión que cumplían en altamar, hoy los familiares reiteraron por escrito ese pedido ante las autoridades en un texto donde reclaman que “la información que recibimos sea precisa y confiable, y quién mejor que ustedes, los representantes máximos de la Armada Argentina para clarificar dudas y descartar diferentes versiones de los hechos”.

El gobierno, que tardó más de 45 días en reconocer públicamente la desaparición del submarino, anunció la semana pasada un cambio en la estrategia para la búsqueda de la nave. Frente a la retirada de la ayuda internacional, se recurrirá a la contratación de empresas privadas.

La Armada Argentina anunció que ya se lanzó una carrera entre cinco empresas privadas para que continúen con el operativo. Ya habría cinco presupuestos pero la decisión final aun no fue tomada. Según el último comunicado oficial de la Armada, publicado el miércoles pasado, la única embarcación extranjera que sigue brindando ayuda es el buque “Yantar” de la Federación Rusa. En ese mismo comunicado se detalla que Estados Unidos comunicó que el buque oceanográfico “Atlantis” regresará a las tareas a las que estaba “comprometido antes del accidente”.